28 de agosto de 2005

No nos toquen el 6,1%!!!

Estoy viendo el noticiario y cagándome de la risa por las estupideces que dice la gente del gobierno. Para nadie es secreto la tendalada que existe en Santiago, y resulta que Ricardo Lagos aparece diciendo:


Mi inmediata reacción fue de una risa desmesurada, como nunca me había reído. Dos horas antes, fui con mi papá a la esquina de Principe de Gales con Salvador Izquierdo y vi con mis propios ojos cómo la esquina estaba levantada por el sedimento que depositó la quebrada San Ramón en su paso (más bien dicho arrasada) por ese sector.

Y eso me hizo acordarme de lo que siempre he pensado: ¿Se han fijado que este gobierno siempre minimiza los problemas y se engrandece porque hemos crecido económicamente al 6,1% en el 2004?

Y tanto es así que mi mejor amigo Underkarlos me dice, desde su perspectiva industrial: "bueno, desde que los Chicago Boys impusieron este sistema, lo que importa es como crece la macroeconomia... y la microeconomia, bien gracias..." "por eso está tamaño lío de desigualdad de repartija de recursos". Y no deja de tener razón. En la primera charla de Economía el año pasado, Raphael Bergoeing decía que macroeconómicamente estamos bien, si es microeconómicamente estamos pésimo: "El ministro de economía debería aparecer más en las noticias que el ministro de Hacienda"

La política sistemática de este gobierno (y los anteriores... ni el gobierno militar, régimen militar, dictadura, como quieras llamarle, se salva) ha sido la de minimizar los problemas en pro de dar una imagen de país pseudo-desarrollado sólo por el hecho de que estamos creciendo al 6,1%.

¿No me crees? Mira en los noticiarios o en el diario cómo se la saca de encima cualquier miembro del gobierno cuando hay un problema. Todo lo minimizan.

¿Alguno de los cuatro jinetes del Apocalipsis (Bachelet, Lavin, Piñera, Hirsch) podrá salvarnos, chilenos?

27 de agosto de 2005

No sé exactamente lo que quiero, pero...

Hoy tuvimos nuestra primera experiencia en el taller del Club de Emprendedores. Se habló mucho acerca de las 5 P's (Pasión, Perseverancia, Paciencia, Prudencia, Prácticas). Además se debe haber repetido como unas 50 veces la frase "Plan de Negocios", cosa la cual esperaba que NO SE DIJERA, sobre todo considerando que en el nuevo librito industrialoide que empecé a leer, no llevo ni 30 páginas y la misma frasecita se ha repetido la misma cantidad de veces.

Pero todo esto del emprendimiento me llevó a reflexionar, y llegué a varias conclusiones al más puro estilo de Fernando Villegas, cuando dice: "No sabemos cómo es el país que queremos, pero sí el que no queremos". Las mías van por el lado de "No sé exactamente lo que quiero, pero sí lo que no quiero":
  • No quiero trabajar de 9:00 a 18:00.
  • No quiero vestir de corbata para ir a la oficina. Eso dejarlo reservado para eventos.
  • No quiero trabajar más del 50% del día enfrente del computador.
  • No quiero estar bajo las órdenes de un jefe que se rija bajo los conceptos políticamente correctos de la sociedad actual: Costo-Beneficio y falta de empatía.
  • No quiero salir de la Escuela.
  • No quiero tomar el postgrado (magister, doctorado, MBA u otras porquerías parecidas).
  • No quiero vivir mi vida afectiva/sexual bajo conceptos tan arraigados como las famosas sutilezas o la manipulación sicológica.
  • No quiero que se me critique/recrimine porque soy EMOCIONALMENTE INTELIGENTE en el plano laboral (señores de Universia y Laboratorio de Inglés de la Escuela, eso va para ustedes).
  • No quiero que la gente piense que el único concepto de carrete que existe es el de salir a bailar y/o copetearse (gracias Templaria por la inspiración).
  • No quiero caerle bien a todo el mundo ni viceversa.
  • No quiero más teoría de mierda. VAMOS A LA PRÁCTICA DE UNA MALDITA VEZ POR TODAS!!!
  • No quiero más doble estándar en el plano afectivo.
  • No quiero que se me fuerze sicológicamente a hacer estupideces que no quiero.
  • No quiero tener que ir a verle el computador a cualquier lusuario por una cagá de paga.
  • No quiero ser administrador de sistemas.
  • No quiero reventarme a copete para pasarlo bien.
  • No quiero sentirme culpable por pensar de manera distinta (en determinados temas) a lo que piensa la Iglesia Católica Apostólica y Romana, especialmente después de haber estado bajo su dogma durante 23 años.
Y a propósito de lo de la sesión de hoy, descubrí un nuevo clichecito: Déjale dicho a tu secretaria que si alguien llama y tú no estás, que simplemente diga algo así como: "Lo siento, pero el señor Barsa se encuentra en terreno".

22 de agosto de 2005

Born Twice

Hoy terminé de leer mi libro de liderazgo y eché una mirada atrás a una párrafo que me llamó la atención. Reproduzco parte de ella.

En The Varieties of religious experience, William James describe dos tipos básicos de personalidad: Los "nacidos una vez" y los "nacidos dos veces". Las personas que tienen el primer tipo de personalidad son aquellas para las que amoldarse a la vida ha resultado sencillo, y cuyas vidas han sido más o menos un fluir pacífico desde su nacimiento. A los nacidos dos veces, por su parte, la vida no les ha resultado fácil. Sus vidas están marcadas por una lucha continua por alcanzar un cierto sentido del orden. A diferencia de los nacidos una vez, no pueden dar las cosas por sentadas.
...
Los líderes tienen el tipo de personalidad de los nacidos dos veces. Son personas que se sienten distanciados de su entorno. Pueden trabajar dentro de las organizaciones, pero nunca pertenecen a ellas.1

La lectura me llamó la atención porque me sentí identificado con ella. Me acordé de esto porque leía el entry en el Blog de la Naya, lo cual confirma que mi amiga es nacida dos veces también. Otra de mis amigas que es de la generación Twice-Born es la Kittie, a quien no le gustó que no la mencionara, lo cual confirma su sensibilidad para este tipo de cosas. Otra luchadora. Enójese no más partner, que mostrar nuestras emociones es lo que nos caracteriza.

¿Me siento lider porque me siento identificado con la lectura? En absoluto, pero de que me siento distanciado de mi entorno de alguna manera eso es claro. No me gusta dar las cosas por sentadas tampoco, menos en el tema socioafectivo. Y mi vida SIEMPRE ha sido una lucha constante. Pero me siento orgulloso de lo que sé, y lo puedo contar.

1: "Directivos y Líderes" Abraham Zaleznik. Libro "Liderazgo" de la Harvard Business Review (Editorial Deusto, 2005)

17 de agosto de 2005

Ojo con la "Panacea"

Acabo de leer el último artículo de Daniel y me acordé de algo que escribí para el Boletín el año pasado, justamente respecto de ese mismo tema.

Reportaje Denuncia: La Vieja Guardia expande sus tentáculos en el transporte público
by Mechón Barsa, Juicetown correspondent

¿Tú creías que con la implantación del nuevo sistema Transantiago el transporte público iba a mejorar? ¡¡¡OLVÍDALO!!!


Quien escribe viaja todos los días usando metro+micro para trasladarse desde la escuela hasta su casa (y viceversa), y ha sido testigo -y lo más probable que nuestros avezados (y ociosos) lectores también- de varios hechos tanto en el Metro como en el sistema Metrobus (perdón pueh hombre, se me había olvidado pueh que ahora se llama Redbus) que hacen pensar que las viejas malas costumbres de nuestros adorados micreros (SUCK THE WORMS WORLD PARTY los saco-e-weas!!!) no se han acabado, sino que están para quedarse conciudadanos!!! (Chilenos Todos como diría Primo)


¿Creíste que las típicas partidas y chantadas bruscas que fácilmente te hacían volar a través del pasillo terminando incrustado quizás dónde (o en quién) se van a acabar con el plan Transantiago? No sólo puedes ser víctima de eso en el Redbus, sino también en el METRO. ¡¡¡Si, el metro!!! ese medio de transporte que pensabas que era el refugio donde estos piñuflas no podían llegar. O sea, anda agarrándote de inmediato al pasamanos antes de que la wea parta o esté llegando a la estación. Ahora, si eres más barsa (¿y yoris?) al momento de la chantada caes encima de la mina de tu preferencia y te haces el weon ;-)


¿Creíste que las puteadas e insultos del micrero se acabaron? Think again. Los choferes de Redbus también te miran feo cuando pagas escolar, y manipulan los tiempos a su pinta. Hubo una vez en que mostré mi pase para acercarlo a la máquina ultra-high-tech (que dicho sea de paso, anda corriendo a comprarte el Loto si la wea llega a estar prendida) como a las 8 de la noche, el micrero me miró feo y me dijo: “No te puedo dejar usar ese pase” (¿Y éste otro?), a lo que obviamente respondí con voz fuerte: “Sorry, no tengo monedas” y el wea tuvo que aguantarse no más.


Así que, por mucho que la gente de La Moneda trate de desincentivar su uso, empieza a juntarte plata para comprarte tu auto, Perico. Eso sí, todo tiene su trade-off (sorry por el exabrupto industrialoide). Está el riesgo de que, al dejar de caminar, caigas en dietas ficticias (las cuales se convertirán en mito urbano)y eternos paseos a los Chinos...


¿Y qué pasó con el artículo? Los editores de turno me pidieron que escribiera algo, porque se acercaba un deadline para emitir una nueva edición del Boletín, pero después de leerlo, uno de ellos me dice "Puta la weá fome" y no lo pusieron. Tal vez mi talento no sea muy para el paskín, o yo no sea lo suficientemente jugoso. Gracias a Dios y a San Google por mi blog.

10 de agosto de 2005

Closure


Un aspecto de mi vida que muy pocos conocen es que antes de ingresar a la Chile, estudié 3 años en la Universidad Técnica Federico Santa María (UTFSM), entre 1997 y 1999.

Ilusionado entré el primer año al campus Santiago, con la promesa de hacer los demases 5 años en la casa central, ubicada en Valparaíso. El traslado ocurrió el año 1998. Todo bacán. Tenía depto en Viña así que no había mayores problemas, además tenía compañero de cuarto que fue compañero mío de colegio.

Pero los problemas comenzaron el año 1999. Lo mamona que había sido mi transición me dejó marcado y jugó en mi contra. ¿Por qué mamona? Todos los fines de semana los pasaba en Santiago con mi familia, además tenía compañero de pieza que ya conocía, sin contar que el depto no implicaba mayores riesgos porque era de la familia. Todo era demasiado seguro. No había nada de riesgos. Recuerdo haber llamado a mi madre un día desde un teléfono público y decirle "Mamá, quiero volver a Santiago" A LA SEMANA de haber regresado a Viña para iniciar mi tercer año de estudios.

Dejé todo (compañero de cuarto incluido) y volví a mediados de ese año. Apreté el botón de reset. Di la PAA de nuevo, mejoré mis puntajes y quedé en Beauchef. El resto es historia conocida, excepto por un punto.

Es algo que los gringos llaman closure. El cierre definitivo a cierta etapa de la vida de uno. Generalmente se usa para cuando terminas una relación afectiva, pero también aplica a otras cosas. Es cierto que había ido un par de veces a la Casa Central de la UTFSM para pedir mi retiro y los trámites de rigor, pero el closure no lo tuve.

Hasta que un día de vacaciones de invierno del 2004 se me ocurrió pegarme una escapada de un día al metrocomplejo Viña-Valparaíso para relajarme. Me dije a mi mismo: "Mi Mismo, pasemos a la Santa María un rato a cachar cómo anda la cosa por allá". Pasé, miré, no me encontré con nadie, la facultad tenía instalaciones nuevas.

Hasta que en un momento me paré en la terraza. La misma que aparece en la foto. Miré al mar, y me largué a llorar amargamente. "¿Qué mierda hice con mi vida?" dije. Había tirado 3 años de mi vida por la borda y no me había dado cuenta, hasta ese momento.

¿Qué hice con mi vida? Ahora que me doy cuenta, el botón de reset fue una excelente idea. Si me hubiera dado cuenta antes de las cosas tal vez hubiera sido feliz antes. Si miro la persona que soy ahora, los amigos que tengo y las cosas que hago, la verdad es que lo que hice con mi vida no lo tengo 100% claro, pero lo que sí está claro es que es brillante.

7 de agosto de 2005

El lado Ñoño de la Ingeniería

Acordándome de una talla que me tiró Daniel respecto del alcance de apellido entre cierto personaje de la Escuela y yo, se me ocurrió esta pequeña historia:

PLEBEYO RICACHÓN: Si tan solo conocieras el poder del lado ñoño. Tu madre nunca te dijo lo que le pasó a tu tío.
MECHÓN BARSA: ¡Me dijo lo suficiente! Me dijo que tú lo deshumanizaste.
RICACHÓN: No. Yo soy tu tío.
BARSA: ¡No! ¡No! ¡Eso no es cierto! ¡Eso es imposible!
RICACHÓN: Mira los apuntes. Tú sabes que es cierto.
BARSA: ¡¡¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!
RICACHÓN: Barsa. Tu puedes destruír a Brieva. El lo ha previsto. Es tu destino. Unete a mí, y juntos traeremos el orden a la malla de Ingeniería, como tío y sobrino.

Barsa toma la decisión, y se lanza al vacío desde la Torre Central.

1 de agosto de 2005

Trabajar con emoción

Acabo de recibir una buena noticia: Me han asignado el rol de Administrador de Proyecto en el ramo de Ingeniería de Software. ¿Mi reacción? Ambos puños al cielo y un "BIEEEEEEEEEEEN!!!" que debe haber sido escuchado por la mitad del DCC.

¿Y por qué no? ¿Por qué no reaccionar con alegría, sobre todo cuando yo deseaba ese rol, a pesar de lo que muchos dicen que es una pega súper sufrida?

Amigo lector: Yo no soy una máquina. Asumo que tú tampoco. Pero la sociedad nos hace pensar que lo somos. Sin derecho a alegar, a patalear, a enojarnos, a llorar, a alegrarnos...

En más de alguna ocasión se me ha criticado por mis reacciones ante situaciones. Generalmente son de enojo("no seas tan confilictivo") o efusividad ("Cálmate un poco, no seas tan exaltado"). Hoy leía también mi libro acerca de Liderazgo y salía que los líderes, a diferencia de los directivos, son más emocionales a la hora de tratar con temas de trabajo.

No soy emocional en mi trabajo por seguir un estándar que dicta un libro para ser lider. Soy emocional en mi trabajo porque me nace. Soy emocional en mi trabajo porque soy emocional en mi vida. En el fondo soy emocional. Soy humano. Ser humano es ser emocional. No dejar que la emoción fluya es de máquinas.

¿Me cachaste a donde voy?