27 de noviembre de 2005

28 lecciones

Al año aprendí a caminar.
A los 2 años aprendí a leer.
A los 3 años aprendí que no estoy solo en esta tierra, y que hay más niños en este mundo.
A los 4 años aprendí que podía vivir con mis papás y no necesariamente con mis abuelos.
A los 5 años aprendí las señales de tránsito.
A los 6 años aprendí que había otras ciudades aparte de Santiago.
A los 7 años aprendí que la tierra se movía, y muy fuerte.
A los 8 años aprendí que a veces hay que dejar cosas atrás.
A los 9 años aprendí que el matrimonio no es para siempre, y los papás tampoco.
A los 10 años aprendí que a veces uno tiene que asumir responsabilidades que no quiere.
A los 11 años aprendí que puedes botar paredes.
A los 12 años aprendí que el futuro te atrapa, no importa cuánto resistas.
A los 13 años aprendí el camino de la religión.
A los 14 años aprendí que no todo lo que se decía en televisión era verdad y que muchas cosas en el país estaban turbias.
A los 15 años aprendí que el mundo no es la burbujita ABC1 en la cual vivía.
A los 16 años aprendí que hacer deporte es sano.
A los 17 años aprendí que hay veces en que el amor simplemente te atrapa, y que no es necesario perseguirlo.
A los 18 años aprendí que los 12 juegos llegan a su fin, y no siempre de la mejor manera.
A los 19 años aprendí que hay vida "de Plaza Italia para abajo".
A los 20 años aprendí que un miembro muy importante de tu familia te puede decepcionar.
A los 21 años aprendí que hay veces que es mejor apretar la tecla reset de tu vida.
A los 22 años aprendí que las comparaciones son odiosas y envenenan el alma.
A los 23 años aprendí que uno no es un super-hombre y que la fragilidad es lo que nos hace humanos.
A los 24 años aprendí a no ser tan esponjita, y a cuestionar lo que me dicen los mayores.
A los 25 años aprendí que no todo en la vida es el "deber hacer" y el pensar, sino que también el "querer hacer" y sentir.
A los 26 años aprendí que el concepto de "los hombres no lloran" es una completa estupidez.
A los 27 años aprendí que el concepto de "yunta" o "mejor amigo" no es exclusivo de adolescentes.

Hoy cumplo 28 años. Y mi próxima lección me espera. Y va a ser crucial para mi vida, igual que las anteriores.

4 comentarios:

Underkarlos dijo...

Si yo fuera tú, cambiaría esas 28 lecciones por una sola que te va a ayudar mucho más y que podría ser un resumen de las anteriores, pero va mucho más allá... piénsalo, pero ojalá no te tome 28 años más en aprenderlo.

Melissa dijo...

Me gustó tu post, es optimista.
La verdad, yo no recuerdo lo que aprendí cada año, pero sí recuerdo etapas. Lo que más me aterra, sin embargo, es darme cuenta de que lo que voy aprendiendo no es necesariamente lo que a los demás -especialmente, a mi familia- les gustaría.

Feliz cumpleaños, muchacho! Ojalá sigas aprendiendo mucho más =)

Nori dijo...

Feliz cumpleaños atrasado...
Algo me hace asumir que no me quieres cerca...
de ser así
considérate comprendido.

Te veo, en cualquier momento de la vida, cuando tengas todo más claro

besitos!

N. dijo...

mi niño lindo...
hay muchas lecciones en la vida. Las importantes se aprenden una sola vez.

Un gran abrazo.