13 de julio de 2006

Auto-Entrevista II

Mira en el momento en que te vine a pillar de nuevo, Barsa.

¡¡¡Hola!!! ¿Cómo estás?

Bien pues. Terminó el semestre de otoño. ¿Cómo te sientes?

Contento. Fue un semestre... tranquilo. Sin mayores complicaciones. "Shuper ashí en el Nirvana, logo".

Partamos por el ámbito académico... 30 UD's es una carga de ramos bastante miserable.

Si, pero recuerda que tengo pega media jornada también.

Ah, de veras. Asumo que lo pasaste todo.

A decir verdad, no.

¿Qué pasó?

¿Recuerdas el incidente cuando los Eléctricos cambiaron el horario de Procesamiento Digital de la Información? Mi cuchara ahí me dijo que nada bueno podría salir de eso. El Elimina Especial se me pasó y cagué en realidad... aparte que no había coordinación entre auxiliar y cátedra... PDI fue un fiasco de principio a fin.

¿Y en los otros ramos?

Gran triunfo. Por segunda vez en mi carrera me eximí de un ramo.

¿Cuál?

Seminario de Arquitectura de Software.

Como que te está gustando esa área de la computación.

A decir verdad, como que me he estado replanteando en mis pretensiones laborales futuras. Me empieza a llamar la atención el área de la Ingeniería de Software, que está algo desatendida y es tremendamente interesante.

¿Y qué pasó con el emprendimiento?

No nos hemos juntado con los muchachos, y ya no estoy tan interesado en el tema.

Estás trabajando justamente en el tema de Ingeniería de Software. ¿Cómo te ha ido con eso?

Bien. Están pagando un poco menos ahora, lo cual muestra un poco los vicios que se producen a veces en la gestión de proyectos de software, pero me ha servido para reforzar los conocimientos en el tema que he aprendido en los cursos, y leído en libros y papers.

Templaria te dijo una vez que la primera compra de un libro es más enriquecedora que la compra del primer auto. Asumo que te compraste uno de Ingeniería de Software.

Si. Un día me bajó ataque de mina compradora compulsiva, fui al Parque Arauco y lo compré.

¿Cómo van las amistades?

Fantástico. Hay amigos que se han consolidado en mi vida. Gente que a veces está lejos físicamente incluso. Gente que incluso se sorprende de mis actitudes hacia ellos.

¿Cómo así?

A veces hago cosas buenas hacia mis cercanos que para mí suelen ser muy naturales, pero ellos no se lo esperan. Gestos chicos, como regalos de cumpleaños fuera de lo común, o grandes, como mostrar preocupación por ellos.

Pareces orgulloso de eso.

Lo estoy. Generalmente la persona que recibe un gesto es la que lo valora. Pero, de un tiempo a esta parte, yo he llegado a valorar lo que hago por la gente.

¿Sigues mandándote barsazos?

Bastante seguido, pero sin consecuencias catárticas. Me gusta sacar afuera lo que pienso, y hay gente que lo aprecia.

¿Y el departamento afectivo cómo anda?

Sin avistamientos en el horizonte, aparte que de una u otra forma, me he puesto más selectivo y tengo claro lo que quiero. El problema es que lo que quiero es difícil de entontrar (risas) pero tengo harta fe.

"Los chicos buenos terminan al último", dicen por ahí.

Si, pero terminamos sintiéndonos bien.

Lo cual me parece una excelente manera de pensar. Bueno Barsa. Suerte en todo y nos vemos.

See ya.

1 comentario:

JuGross dijo...

Preferiria comprarme un auto, libros tengo caleta.

saludos compadre.