4 de agosto de 2006

Evolución: Del teclado a la palabra.

"Sí po, los chiquillos estaban sorprendidos porque estaba exponiendo un computín que habla."
Isadora "Isa" Reynolds, comentando después de mi presentación en la charla vocacional.

Una de mis pegas durante mi paso por las legiones religiosas católicas, apostólicas y romanas fue la de leer y ser el guía de misa. Ambas requerían que yo hablara en público, pero con un libro o pauta a la mano, ya fuera la lectura correspondiente (yo siempre preferí la segunda, porque era más de dirigirse a la gente que narrativa) o la pauta de misa.

Pero había muy poco de improvisación. Era una época en la cual yo no era un tipo muy seguro de sí mismo y la sola idea de que algo fallara y que tuviera que improvisar o sacar a relucir mis ideas directo de la cabeza al público me aterraba.

Hablar en público no era algo que me llamara la atención... hasta que algunos eventos me hicieron entender que no sólo es una habilidad básica del ingeniero, sino que es algo que se podría decir que añade el status de "comunicador" a mi lista de habilidades.

El miércoles tuve quizás la mejor presentación que he hecho. El CEPC organiza una serie de charlas vocacionales para los muchachos del Plan Común de Ingeniería (aka Flan Colún). Yo me ofrecí a ir con un profesor del departamento para dar la charla.

Vamos armando el... ¡¡¡PPT NO!!! Recuerden que yo adhiero a los estándares. Yo hago mis presentaciones en ISO 26300: OpenDocument Presentation. En serio cabros. Bajen OpenOffice.org. No se arrepentirán. Como decía. Armé la presentación, integré lo que le correspondía al profe. Practiqué varias veces lo que me correspondía decir. Nos juntamos con el profe y salimos a la sala donde correspondía hacer la presentación. La sala estaba llena.

Me gustó hablar en público. Los cabros pusieron atención. Me vi seguro en lo que decía. Miraba la presentación sólo para partir la idea que daba.

El mismo evento ocurrió hoy, durante 2 presentaciones: Una para Tópicos Avanzados de Ingeniería de Software (acerca de Ingeniería de Requisitos) y otra para los chicos del curso introductorio a programación Linux, para introducirlos al sistema operativo y regalarles algunos CD's.

Fue rico expresarse, mover las manos, dar una idea con la voz y no tanto con el teclado. A eso apunta esta suerte de "evolución". Es una habilidad nueva, y clave para un ingeniero completo.

Y a eso se refería la Isa con su comentario. Tal vez lo que los cabros de la charla esperaban era que a lo más iba a estar un profe y alguien que no hablara mucho, o en forma monótona. No se esperaban alguien con desplante y labia. De hecho me llegaron varios comentarios del tipo: "Yo creí que tú eras industrial" (a los que no sabía si sentirme bien o insultado jajaja)

Una recomendación clave: No se limiten a puro hablar. Háganlo con entusiasmo. Estos pointers les van a servir.


Primer slide de mi parte de la presentación para la charla vocacional.

2 comentarios:

Nori dijo...

yo que tú, optaría por dejar el sentir negativo de lado

acuérdate que el pololo con el que tu hija se irá de la casa, será industrial

xDDD

y tu señora, tb

xDDD!


besitos!

RISC dijo...

jua....
me recuerda un poco a lo que dice Velásquez en sus clases de SI[D]A..... realmente es como lo único rescatable que le encontraré al curso a este paso...

bueh, tengo 4 ramos con proyectos, y pienso buscarme un taller de expresión oral por ahí.. ahora puedo dedicarle tiempo.... :D
asi que despues de este semestre, debería quedar bastante mejor en cuanto a presentaicones... y muy buen dato el de Mr. Jobs.