27 de noviembre de 2006

29 lecciones.

Al año aprendí a caminar.
A los 2 años aprendí a leer.
A los 3 años aprendí que no estoy solo en esta tierra, y que hay más niños en este mundo.
A los 4 años aprendí que podía vivir con mis papás y no necesariamente con mis abuelos.
A los 5 años aprendí las señales de tránsito.
A los 6 años aprendí que había otras ciudades aparte de Santiago.
A los 7 años aprendí que la tierra se movía, y muy fuerte.
A los 8 años aprendí que a veces hay que dejar cosas atrás.
A los 9 años aprendí que el matrimonio no es para siempre, y los papás tampoco.
A los 10 años aprendí que a veces uno tiene que asumir responsabilidades que no quiere.
A los 11 años aprendí que puedes botar paredes.
A los 12 años aprendí que el futuro te atrapa, no importa cuánto resistas.
A los 13 años aprendí el camino de la religión.
A los 14 años aprendí que no todo lo que se decía en televisión era verdad y que muchas cosas en el país estaban turbias.
A los 15 años aprendí que el mundo no es la burbujita ABC1 en la cual vivía.
A los 16 años aprendí que hacer deporte es sano.
A los 17 años aprendí que hay veces en que el amor simplemente te atrapa, y que no es necesario perseguirlo.
A los 18 años aprendí que los 12 juegos llegan a su fin, y no siempre de la mejor manera.
A los 19 años aprendí que hay vida "de Plaza Italia para abajo".
A los 20 años aprendí que un miembro muy importante de tu familia te puede decepcionar.
A los 21 años aprendí que hay veces que es mejor apretar la tecla reset de tu vida.
A los 22 años aprendí que las comparaciones son odiosas y envenenan el alma.
A los 23 años aprendí que uno no es un super-hombre y que la fragilidad es lo que nos hace humanos.
A los 24 años aprendí a no ser tan esponjita, y a cuestionar lo que me dicen los mayores.
A los 25 años aprendí que no todo en la vida es el "deber hacer" y el pensar, sino que también el "querer hacer" y sentir.
A los 26 años aprendí que el concepto de "los hombres no lloran" es una completa estupidez.
A los 27 años aprendí que el concepto de "yunta" o "mejor amigo" no es exclusivo de adolescentes.
A los 28 años aprendí que el corazón no se equivoca, y a dejar de ignorarlo.

Hoy es el día en que cumplo 29 años, con lo que empiezo a acercarme "peligrosamente" a los 30. Y, al parecer, por un tema de cultura y de idiosincrasia debo empezar a deprimirme porque se viene "la crisis"........













NOT!!!

Queda muchísimo por aprender y vivir. Nunca es tarde para una nueva lección.

6 comentarios:

Raul dijo...

Feliz Cumpleaños!, y como es que sorteaste la crisis de 1/4 de siglo?

esa se me viene a mi, espero tener algo digno que contar para ese dia...

saludos!

P.D: Lo de haber aprendido a leer a los dos años deberia ser posible de colocar en tu curriculum, de algún modo :P

Anónimo dijo...

cumpleaños feliz,
te deseamos a ti
cumpleaaaaaños mechon barsa,
q los cumplas feliz!

;)

Underkarlos dijo...

A pesar de las diferencias y el pasado que nos condena a ambos, te deseo un muy buen año... que todo lo que venga sea para mejor y siempre mirando al frente viejo, siempre!

UK

N. dijo...

Y que son 30??

Un numero no mas... puede significar mucho como puede no significar nada.

Feliz cumple Mechon.

BaDger dijo...

Wow 30, mas importante que pensar que son hartos es estar conciente que han sido 30 buenos años, y si no lo han sido del todo bien, reflexionar sobre como tratar de hacer los siguientes algo mejor. Y no tienes porque seguir el mainstream, si quieres te deprimes, pero asi solo perderías tiempo que podrias utilizar en disfrutar la cosas de la vida.

Un saludo y un fuerte abrazo desde estas tierras lejanas del Vino (no tan bueno como el chileno), del Queso y el Baguette (quiero una marraqueta!)

La cancion tipica de aqui es muy weona:
for(i=0; i<4; i++){
printl("Joyeux anniversaire ");
if(i==2) print("Mechon Barsa");
}

Melissa dijo...

Yo te saludé en el Boletín!

Wow, yo no tengo tanta capacidad para recordar las lecciones de cada año de mi vida, pero creo que algo he aprendido después de tropezar tres y hasta cuatro veces con las mismas piedras. Es que soy cabezota, jaja.

Saludos, cabro! Siga con esa mentalidad y convierta la crisis en un papel confort ;)