6 de diciembre de 2006

Anti-mensaje Navideño

Hago mi regreso a las "airwaves" blogueras después de un tiempo de ausencia, normal en época de exámenes, sólo interrumpido por el -ya tradicional- post de cumpleaños, en esta ocasión para entregar un anti-mensaje navideño.

Eviten los malls. Evítenlos a toda costa. Si no les queda otra que ir, compren sólo lo justo y necesario. No pasen más de 2 horas allá. Otra alternativa es que vayan sin nada de plata (excepto la necesaria para ir y volver) y siéntense a mirar a la gente estresada comprando regalos. Si pueden comprar online, háganlo.

Compartan con sus amigos y familias. Compartan un buen abrazo. Si les baja la espiritualidad, vayan a la Misa del Gallo. Aprendan alguna receta y prepárenla en Nochebuena. Compartan una buena noticia. Los que andan rosados sean más cariñosos. Los que no están rosados tengan fe y esperanza. Ya llegará su "significant other". Y si no quieren una relación, relájense y disfruten los otros aspectos de su vida.

Relájense. Organicen actividades de fin de año, en su pega, en la universidad (Escuela). Si están solos, o esta época les recuerda lo solos que se sienten, lloren. No es necesario poner caras de felicidad falsas por obligación social.

Después de leer esto, más de alguno debe pensar "¿Y por qué Barsa dice que esto es un Anti-Mensaje?". La razón es sencilla: De un tiempo a esta parte, ya sea en forma subliminal o explícita, los mensajes de Navidad se resumen en lo siguiente: "Aproveche los descuentos de Navidad y compre en nuestro negocio". Así que comunicar valores y buenos deseos hoy en día parece ser un poco contraproducente.

Felices fiestas de fin de año a todos.