18 de enero de 2009

El que sabe, sabe. Y el que no, es reportero o ministro.

"Quien con niños se acuesta, cagado despierta o meado amanece"
Refrán popular.

Varios hechos me han llamado la atención durante los últimos años. No sé si será por ser cada día más viejo (y por ende, más "sabio") o por haber ido ganando conocimiento gracias a mis estudios y mi trabajo de ingeniería. Para que se hagan una idea de cuáles son, aquí va la lista:
Todos estos hechos me hicieron llegar a la siguiente conclusión: Las decisiones son tomadas por gente que no tiene idea de lo que tienen en sus manos. Déjenme repetirlo: Las decisiones son tomadas por gente que no tiene idea de lo que tienen en sus manos.

Por ejemplo el Transantiago. Este fue implementado por gente ignorante, y que además, no fue capaz de incluir a expertos en el tema. Tanto es así que estos mismos expertos escribieron una carta pública en la que dieron a conocer tal hecho.

Y me puse a investigar. Decidí revisar los currículums de los ministros del gobierno actual, y me topé con una estadística horrorosa. Sobran en el gobierno abogados y economistas. Sin embargo, los ingenieros están en ministerios que no tienen mayor relevancia. En Transportes y Telecomunicaciones hay un economista donde debería haber un ingeniero. En Planificación hay una socióloga donde debería haber un ingeniero. En Relaciones Exteriores hay un ingeniero donde debería haber un abogado, o quizás un diplomático. Y todo esto se decide en base a mantener un cierto balance entre los partidos que conforman la coalición de gobierno (A todo esto: Ni hablar del "Nadie se repite el plato" y el "Gabinete paritario"), pero nunca se decide en base a quién es el mejor o el más indicado en cada puesto.

Ahora el problema no sólo está en el Estado, sino también en los medios de comunicación masivos. La prensa especializada no existe. Cuando se entrega información a través de la prensa acerca de tecnología, se entrega con errores o con sensacionalismo. Y cuando gente experta habla al respecto, se los ningunea (interesante término nacido de la farándula nacional).

Todo esto me llevó a desarrollar la siguiente teoría:

"Todos aquellos que hablan de tecnología en la prensa o el gobierno no tienen idea acerca de ella, ni de cómo puede ayudar a las personas"

Parece lapidario, pero la realidad es así. He visto muy poca gente que realmente sepa acerca de tecnología, o al menos, si no lo sabe, lo reconoce. Y ninguno de ellos está en la contingencia pública, quizás porque no tienen los contactos o no pertenecen a algún partido político.

Ahora viene a mi mente la respuesta a la pregunta que me hizo uno de los miembros de la directiva del CEPC en una charla que di hace un tiempo respecto de la carrera de Computación. Me preguntó si hay interés de los estudiantes de computación en trabajar en el sector público. En ese momento no pude contestarle algo mejor que "Hay algunos de nosotros en CODELCO", pero la respuesta real es "No, por dos razones: Primera, el Estado no compensa bien a sus profesionales, y segunda, no nos interesa integrarnos a algún partido político para llegar allá".