3 de marzo de 2009

El Achanchamiento

Hace ya casi dos meses que trabajo en el segundo piso de un canal de televisión. Y me llama la atención un fenómeno el cual la Ale define con un término muy preciso. Lo llama "Achanchamiento". Consiste en el acostumbrarse (quizás en demasía) a vivir de una forma más cómoda, producto principalmente de la mejor situación económica que parte desde el egreso de la educación superior.

Yo no lo tenía muy claro hasta que ella me lo dijo. De hecho lo consignó a partir de una despotricada de mi parte. Yo trabajo en el segundo piso, y en el edificio hay un ascensor. Y considero indigno que, habiendo escaleras, la gente tome el ascensor para subir, y peor aún, para bajar desde el segundo piso.

Escucho muchas veces a mis compañeros de trabajo reclamando por cosas que me parecen tonteras, como por ejemplo que el estacionamiento está muy caro en el sector. La mayor parte de ellos viven en areas accesibles por nuestro eficiente sistema de transporte público. Lo divertido es que mi jefe una vez dijo "Todos ellos llegaron flacos al canal y mira cómo están". ¿Será miedo a envejecer más pronto de lo que debería, o al sobrepeso y sus problemas de salud asociados los que me motivan a pensar de esta manera, o estoy en el camino correcto caminando a mi casa, usando el metro y las micros en vez de auto? No sería mala idea dejar el auto en casa de vez en cuando, ¿cierto?

1 comentario:

Ale dijo...

El tema del achanchamiento va mas allá del sobrepeso (aunque no deja de ser risible la quejatina constante con el "oh tan guaton que estoy" para luego pasar al happy hour e ir en auto aunque quede a media cuadra): va principalmente cuando la gente considera como indispensables ciertas comodidades con las que

1. no nació
2. no tiene el 90% de la población
3. son superfluas con respecto a otras cosas.

Esto tiene que ver mucho con la escala de valores y la posición relativa del dios Dinero dentro de ellas. Está bien darse un gustito, por ejemplo tener mi morita, pero cuando por ejemplo escucho a gente exagerando situaciones, como por ejemplo la falta de celular o de dinero para comer fuera de casa todos los dias, no deja de ser feo. Peor aún, aquellos estudiantes que no andaban con mas de 100 pesos en el bolsillo y mágicamente pasan a no acordarse de ello, cambiándolos por una mirada del mundo bajo lentes de 100 lucas. El achanchamiento (que quizas venga del chancho en el barro, de acostumbrarse a pasarlo chancho o quien sabe de que donde saqué esa palabra) tiene como consecuencias la falta de adaptación, pues al no priorizar como se debe podemos sufrir enormemente por no tomar un frapuccino del starbucks en tiempos de crisis y cambiarlo por un tarrito de nescafé.