20 de junio de 2011

¿La forma orwelliana de gobernar?

Bastante revuelo ha vausado durante los últimos días la adjudicación de una licitación para el monitoreo de las opiniones de los chilenos en Internet acerca del gobierno, a partir de diferentes fuentes: sitios web, blogs y redes sociales. De acuerdo con lo reportado por Radio Bío-Bío, los detractores de esta iniciativa hablan de "mal uso de recursos públicos" e "intromisión en la libertad de expresión de cada persona".

Por una parte, es una práctica cuestionable. Se podría hacer el paralelo en el mundo real (fuera del PC, tablet o smartphone) de que es como gritar en público y que un funcionario del gobierno te escuche. Pero el problema no radica tanto en qué gritaste en la red, si no que cuántas veces.

Tomemos un ejemplo. Que tú digas en la red "No a Hidroaysén" una vez puede que no signifique nada. Pero si lo dices varias veces indica que tienes una opinión al respecto. Si lo dices a ciertas horas del día puede indicar que te estás tomando un break del trabajo a esas horas. Si lo dices en lugares determinados puede ser antecedente de que vas a las marchas contra la central eléctrica. Si lo dices mientras tienes mucha gente que te sigue en Twitter eres considerado como alguien que (potencialmente) influye en las opiniones de otros. Y si te retwittean harto, con mayor razón. Si dices que Hidroaysén es una herramienta del neoliberalismo podrías quedar como alguien proclive a la izquierda política. Si dices que Hidroaysén destruirá el ecosistema de la Patagonia podrías ser considerado como un ecologista.

Existen herramientas matemáticas y computacionales que permiten determinar esos factores. La más importante de todas se conoce como Web Mining. Web Mining es un conjunto de técnicas que permite determinar patrones a partir de contenidos publicados en la web. De la misma forma en que las empresas pueden extraer información útil como preferencia de ciertos productos en base a grandes volumenes de información de ventas, se pueden determinar ciertos patrones a partir de lo publicado en Internet.

Mi duda va por ¿Y qué planean hacer con esa información? ¿Hacer un perfil online de cada uno de nosotros? ¿Determinar si uno es de izquierda o de derecha en base a lo que opinamos? ¿Si aprobamos la gestión del ejecutivo o la rechazamos? ¿Controlar lo que pensamos?

Aún no lo sabemos. Todo lo que he leido al respecto son especulaciones. Lo que sí sé, y eso en base a lo que he visto en el mundo empresarial y lo que he leido, es que esto tiene el potencial de causar problemas de invasión a la privacidad, discriminación por opinión política, entrega de información en forma indebida, etc.

Ahora la otra parte: ¿Cómo defendernos ante esta potencial amenaza? Hay 2 hechos a considerar acá:

  1. Nuestra participación en las redes sociales alimenta nuestro ego, y queremos darnos a conocer al mundo
  2. Las leyes informáticas en Chile son muy pobres, y por si fuera poco, nuestra clase política no se caracteriza por su proactividad. Tiene que haber un desastre mayor para que se acuerden de hacer la pega.
Por esto mismo, nuestro rango de opciones es bastante limitado, aún así no es nulo. Aquí van algunas recomendaciones:
  • No publiques información personal en tus perfiles online. Con tu primer nombre y tu primer apellido basta para que te identifiquen. Nunca publiques información como RUT, teléfono, dirección, e-mail, cuentas de mensajería instantánea (MSN, GTalk, etc). Si quieres que te contacten, que usen los servicios de mensajería de tales redes.
  • Sé cuidadoso al linkear tus redes sociales. Me explico: Cuando pones en tu perfil de Facebook tus direcciones de Twitter, LinkedIn, Blogger, Wordpress, etc., les das más posibilidades a las herramientas de Web Mining de saber acerca de tí. En lo posible limita la visibilidad de esa información a tus cercanos.
  • Twitter no tiene controles de privacidad. Sólo puedes controlar si tu cuenta es pública (cualquiera puede leer tus twitts) o privada (sólo tus seguidores aprobados la pueden leer). Aún así, si tus twitts son privados, eso no te asegura que alguno de tus seguidores que tenga su cuenta pública retwittee (RT) algo que tú hayas posteado en privado y lo exponga.
  • Facebook (perro) no es precisamente la herramienta más honorable en términos de privacidad. Recientemente lanzó una función de auto-etiquetado de fotos sin avisarle a nadie. Mantente atento, conoce los controles de privacidad de Facebook, limita la visibilidad de tu información a tus amigos y no aceptes a cualquier persona en tu red de amigos.
La seguridad 100% no existe. Sólo puedes ponerle trabas a los inescrupulosos y dificultarles la pega hasta el punto que les salga demasiado costoso como para seguir. Sigue estos consejos y le harás más dificil la pega al "Gran Hermano Digital".